Los actores del ámbito educativo gestionen
procesos adecuados y coherentes con la movilidad social que acontece en la
comunidad, quiere decir que se debe asumir responsabilidad para obtener
resultados exitosos e innovadores y generar las suficientes capacidades para
proyectar, diseñar, analizar y evaluar políticas como proyectos pertinentes al
contexto actual. En este marco de ideas, los procesos de gestión de los
sistemas de educación demandan no solo la necesidad de un docente directivo o
un gestor de la educación, sino también factores como la planeación, equidad,
calidad, manejo de recursos, participación de la comunidad y rendición de
cuentas ante esta; todo ello, para generar resultados óptimos y la prestación
de mejores servicios.
Por tanto, planear es elegir alternativa. El
proceso administrativo es complejo y repleto de incertidumbres, problemas de
tipo económico, dificultades a nivel humano, factores intangibles, entre otros.
Debido a esto las alteraciones de acción son numerosas, cada plan exige la
adopción de objetivos y la elección de formas razonables para su logro. Planear
es decidir por adelantado lo que se debe hacer.
Se entiende por planeación educativa la previa
selección y organización de todas las actividades curriculares de la
institución, en función de objetivos y con base en los recursos humanos,
económicos y materiales, el interés y las necesidades de la comunidad
educativa, el tiempo disponible y la correlación de fallas de años anteriores.
La Planeación Educativa se encarga de delimitar
los fines, objetivos y metas de la educación. Este tipo de planeación permite
definir qué hacer, como hacerlo y qué recursos y estrategias se emplean en la
consecución de tal fin. La Planificación permite prever los elementos
necesarios e indispensables en el quehacer educativo.
La planificación estratégica en la educación
consiste en un plan el cual sistematiza los objetivos a mediano plazo de una
institución educativa. En este plan se diseñan y muestran las estrategias y
caminos previstos para el cumplimiento de objetivos y describe detalladamente
los sistemas de evaluación correspondientes. La planificación estratégica
representa una herramienta de gestión muy eficaz y útil para trabajar con perspectiva
de futuro. Para la planificación estratégica es fundamental una reflexión previa
y un grado de acuerdo y consenso considerable entre los miembros de la
comunidad educativa sobre los planteamientos institucionales del centro.
La planeación en el contexto educativo implica
las dimensiones de la alocución pedagógica en los cuales participan los actores
educativos. La planeación orienta la academia y la administración de la
escuela, conllevando una serie de procesos y estrategias que hacen que se
desarrolle el acto educativo de manera eficiente y con calidad para la
prestación de dicho servicio educativo.
Es así como la planeación en el contexto
educativo ayuda al proceso administrativo de las escuelas a distribuir de
manera equitativa los recursos y materiales para el funcionamiento correcto de
dichas instituciones. Para el proceso de planificación educativa se tiene en
cuenta las dimensiones política, jurídica, administrativa y humana ya que el
contexto educativo está conformado por estas dimensiones, que pueden ser sistemas
complejos pero que tiene un fin y es hacer efectivo y eficaz el derecho a la
educación.
La planificación educativa requiere de la
calidad de la educación, sistemas de gestión de calidad y evaluación, siendo
estas desarrolladas a partir de la planeación educativa, cabe resaltar entonces
el papel fundamental que juegan los procesos de calidad desde la parte
administrativa a través de normas y/o estándares, y a través del aula donde el
docente transmite el conocimiento a sus estudiantes, lo anterior no se puede
deslindar del sistema de gestión de calidad que le permite a la institución
educativa estar activa, dinámica, incluyente y funcional a toda la comunidad
mediante procesos de mejora continua. La calidad requiere de la evaluación para
mejorar dichos procesos y gestionar las nuevas intervenciones.
La importancia de la planificación curricular
radica en la necesidad de organizar de manera coherente lo que se quiere lograr
con los estudiantes en el aula. Esto implica tomar decisiones previas a la
práctica sobre qué es lo que se aprenderá, para qué se hará y cómo se puede
lograr de la mejor manera.
Los docentes deben realizar una adecuada
planificación de sus currículos por competencias, considerando los siguientes
pasos:
1.
Fase diagnóstica: Es la evaluación de entrada
al inicio del año escolar de la planificación curricular con todos los actores
del proyecto dentro de la escuela, de manera que garantice el logro de las competencias
propuestas.
2.
Fase de propósito de la planificación
curricular: Este momento consistirá en dar una visión global y especifica de la
acción educativa; proporcionar continuidad e interdisciplinariedad entre los
contenidos, asignaturas y el pensum de acuerdo con el texto sociocultural del
estudiante, considerando las experiencias anteriores en cuanto a
planificaciones, revisión de informes de pasantías, perfil del egresado y
utilización de los recursos adecuados para el logro de las competencias.
3.
Fase Selección de estrategias metodológicas:
Comprenden métodos, técnicas y recursos, existen diversos criterios que
permiten seleccionar las estrategias más adecuadas ante determinada situación
de aprendizaje. Cabe mencionar que el docente debe tomar en cuenta el dominio
al que se refiere la competencia (cognoscitivo, afectivo y psicomotor), para
entonces determinar la metodología, la técnica y los recursos a utilizar,
tomando en consideración las fases de enseñanza-aprendizaje. Las estrategias
están enmarcadas en el constructivismo, la teoría de las inteligencias múltiples,
los aportes de las neurociencias y la programación neurolingüística.
4.
Fase de herramientas para la elaboración de una
planificación curricular en el aula por competencias: En estas actividades se
integran la acción del saber, hacer, ser y convivir, con los elementos de las
competencias (conceptuales, procedimentales y actitudinales).
5.
Fase de evaluación de la planificación: La
evaluación de la planificación es un instrumento que permite medir el avance
académico según la estructura y cumplimiento de cada plan de clase (Diaz, Reyes
y Bustamante, 2020).
Referencias:
Díaz, C., Reyes, M., y Bustamante, K. G. (2020).
Planificación educativa como herramienta fundamental para una educación con
calidad. Utopía y praxis latinoamericana,
25(3), 87-95. DOI: https://doi.org/10.5281/zenodo.3907048

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